Reduciendo emisiones
Nuestros dispositivos fueron fabricados con el objeto de reducir las emisiones de escape de los motores, entre el 15 y el 35% de reducción son un significativo aporte a la calidad de vida del planeta y su futuro.
Ahorro de combustible con garantías
Nuestros dispositivos tienen una garantía de 5 años y ahorran combustible en más del 10%, NO CADUCAN, su acción es física, NO ELÉCTRICOS, NO MECÁNICOS.
Más performance, menos desgaste
La acción física de la fricción desata la cadena de los hidrocarburos y entrega vapor a la mezcla, aportando a la combustión un quema completa, sin carbón ni residuos.
Buenos Aires, 7 de diciembre.- Latinoamérica podría dejar de ser un bajo emisor de contaminantes, de acuerdo con un informe de Naciones Unidas divulgado en la Cumbre del Cambio Climático (COP16).
El documento del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), desarrollado con el apoyo del instituto GRID Arendal, destaca que sólo Brasil aporta el 52% de las emisiones de toda la región.
El estudio advierte que las emisiones globales de dióxido de carbono (CO2) en Latinoamérica, excluyendo aquellas por cambio de uso de suelo, en 2006 fueron de 38.754 millones de toneladas métricas.
Analizando datos de 2005, la investigación señala que las emisiones promedio per cápita de la región, excluyendo el cambio de uso de suelo, fueron de 5,5 toneladas métricas de CO2, aunque Trinidad y Tobago, Uruguay, Venezuela y Argentina registraron, en ese orden, las mayores emisiones por habitante.
Las principales fuentes de emisión de gases de efecto invernadero en Latinoamérica son el cambio en el uso de la tierra y silvicultura, la agricultura y la energía, agrega el reporte, titulado Los Gráficos Vitales del Cambio Climático para América Latina y el Caribe.
Por países sobresale Brasil como el mayor emisor por cambio en el uso de la tierra, con más de 800.000 toneladas métricas de CO2. "La importancia de la agricultura en la región se ve reflejada también en las emisiones, teniendo Brasil, Paraguay, Argentina, Jamaica y Colombia una participación significativa de este sector en el total de sus emisiones", subraya la Cepal y la Pnuma.
En cuanto a las emisiones por energía dentro de la región, los mayores emisores son México y Brasil, quienes en conjunto emiten más de 500.000 toneladas de CO2. "A pesar de que todavía no somos grandes emisores, si Latinoamérica sigue creciendo de manera continua y con la misma plataforma productiva, eso implicará que nos podremos convertir en emisores importantes en el futuro", señaló el investigador de la Cepal y coautor del documento, Luis Miguel Galindo, en una conferencia de prensa para presentar los resultados del estudio.
Al respecto, indicó que América Latina y el Caribe tienen un nivel de emisiones de 1.152 toneladas de CO2 por cada millón de dólares de su Producto Bruto Interno (PBI), mucho mayor que el promedio de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), de 481 toneladas de CO2 por cada millón de dólares de producto.
Cómo mejorar
Nuestro estudio muestra que en los próximos cuarenta años, se podrían mitigar 280 Tg de gases contaminantes si se incorporan gradualmente
25 por ciento de vehículos particulares a los ECO SYSTEMS sumado por supuesto a un 20% por ciento del transporte de carga.
Si se adicionaran gradualmente 50 por ciento a nuestros sietemas y un 25% por ciento de los camiones, podría mitigarse hasta 425 Tg de gases contaminantes. Puliafito, en su estudio, señala que los costos acumulados diferenciales para el período 2010-2050 de cada alternativa respecto
del escenario base son de 10 mil millones de dólares para el primer caso, y 470 mil millones de dólares para el segundo.
Para llevar adelante este desafío es necesario que los vehículos esten a la altura y evolución de los requerimientos y exigencias
de emisiones, consumos de combustibles, capacidad y estructura propietaria. Además de: reducir las emisiones de carbono, redescubrir las
relaciones entre el transporte público y privado, resolver la competencia por los recursos de infraestructura entre el transporte de carga y personal.
También sería necesario redescubrir el proceso de planificación, financiamiento y desarrollo de la infraestructura de movilidad y asegurar que
el sistema de transporte siga sirviendo a las necesidades de mejora de la calidad de vida de todos.